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Sabemos que dar la medicación a nuestra mascota puede resultar una tarea muy complicada. Aquí explicamos unos pequeños consejos para intentar facilitar este proceso necesario en muchas ocasiones para la curación de alguna dolencia de nuestro animal.
Cuando se trata de administrar comprimidos:
Camuflar comprimidos: intentamos engañar al animal metiéndole los comprimidos dentro de algo que le guste mucho. Debemos buscar alimentos untuosos, con olor fuerte para enmascarar el olor de la medicación. Así por ejemplo suele funcionar bien dar frankfurts, queso, patés,…El jamón york se suele desenrollar y el animal encuentra enseguida la pastilla.
Un buen truco consiste en dividir el premio en varios trozos, de forma que hayan unos con medicación y otros sin. Al empezar a ofrecer los “premios” lo haremos con los que no lleven medicación para seguir con los que sí llevan y finalizar de nuevo con los que no. Normalmente el animal al ver que tenemos en la mano varios trozos de su comida preferida se los come deprisa sin saborear y por tanto no detecta los comprimidos.
Triturar comprimidos: otra alternativa en comprimidos grandes o en animales muy reacios a abrir la boca es triturar la pastilla y mezclarla con algo dulce para contrarrestar el amargor. Así por ejemplo lo podemos mezclar con miel, con malta (en los gatos),con zumo o simplemente diluirlo en agua y añadir azúcar. Esta mezcla la podemos administrar con jeringa en la boca.
Depositar los comprimidos al final de la garganta:para ello abrimos la boca del animal presionándole los labios a nivel de las comisuras. Mientras que con una mano seguimos realizando presión sobre los labios, con la otra introducimos la pastilla asegurándonos de dejarla lo más hacia el final que podamos. Para asegurarnos de que se ha tragado la pastilla podemos administrar agua con una jeringa y así le obligamos a que trague. Cuando administramos jarabes el procedimiento suele ser más sencillo. Si nos ayudamos con una jeringa sólo tenemos que sujetar la cabeza del animal de forma que mire al cielo y administrar el líquido por la comisura labial. En grandes cantidades conviene que dejemos tragar y repitamos el procedimiento. Somos conscientes que en los gatos esta técnica se puede complicar mucho. Es frecuente también que éstos presenten sialorrea (babeo) después de la administración, ya que son animales muy aprensivos.
Con las cápsulas podemos proceder de dos formas: como si se tratase de comprimidos, o abriendo la cápsula y mezclando el polvo con agua y azúcar.
Conviene no utilizar la leche como diluyente ya que hay medicamentos que verían afectada su absorción intestinal. Es mejor utilizar agua o zumos.
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